Ejercita los tiempos verbales

Ejercicio:

Usa el tiempo verbal que consideres apropiado:

¿ …………….(ver) el partido de ayer?. …………….(estar) fantástico y emocionante. Jonas Héctor …………….(hacerse) famoso con el gol de la victoria. Toda Alemania …………….(estar) de fiesta la noche del día 2 de julio.  …………….(haber) música hasta altas horas de la madrugada. La gente …………….(bailar), …………….(cantar) y  …………….(beber) cerveza.

Por suerte, esta mañana …………….(tener) buen tiempo. Algunos

 …………….(dormir) hasta tarde, y luego …………….(levantarse) con resaca. Los que …………….(madrugar), obviamente, no …………….(irse) de fiesta la noche anterior.

 ¿…………….(ser) muy aficionado al fútbol o solo…………….(disfrutar) de  la fiesta de la victoria?. La verdad ……………(ser) que no …………….

(ser) demasiado aficionado, pero …………….(disfruto) viendo a la selección de fútbol de mi país. …………….(ser) chicos muy jóvenes y

…………….(dejarse) la piel en el campo para conseguir una Copa. …………….(luchar) como fieras.

El que …………….(ser) muy aficionado …………….(ser) mi hermano. El

…………….(ser) socio del club de fütbol de nuestra ciudad y del Barcelona también. El …………….(ir) al campo de fútbol cada fin de semana para ver un partido en directo. …………….(ser) más emocionante en directo.  …………….(ir) con amigos y después del partido siempre nos …………….(ir) de cervezas por ahí.

¿Tu …………….(ir) con frecuencia al fútbol?. Amí me gusta …………….(practicar) deporte, pero …………….(ver) por la tele no es algo que

…………….(apasionarme).

 

Y ahora con el Imperfecto/Indefinido:

Mi amigo Miguel era/fue taxista. Siempre dijo/decía que era/fue muy bonito trabajar en una ciudad como Granada. Se jubiló/jubilaba pronto, a los sesenta años y se fue/iba a vivir a su pueblo.

El año pasado me compré/compraba una máquina de coser. Me costó/costaba 700 euros. Dos meses después se estropeó/estropeaba; ¡menos mal que todavía estaba/estuvo en garantía!

Siempre que íbamos/fuimos de vacaciones, revisó/revisaba el gas, las luces, los enchufes…. Fue/era una medida de seguridad.

El año pasado mi hermana y yo viajamos/viajábamos a El Salvador. Estábamos/estuvimos allí solo dos días porque teníamos/tuvimos que partir urgentemente a Paraguay. Los paisajes en Centroamérico eran/fueron espectaculares y hubo/había todo tipo de árboles y animales desconocidos para nosotros.

Cuando acabé mis estudios, tuve/tenía 32 años. No encontré/encontraba ninguna empresa para trabajar como empleado y tuve/tenía que montar mi propio negocio.  Pedía/pedí un préstamo para poder amortizar gastos.

Más tarde empecé/empezaba a trabajar en una empresa de “control de calidad agroalimentaria”. El día en que cobré/cobraba mi primer sueldo lo celebré/celebraba con mi familia en un restaurante.

La vida antes era/fue muy distinta. Antes hubo/había teléfonos fijos en todas las casas y en las oficinas, se usaba/usó la máquina de escribir. Los estudiantes iban/fueron a las bibliotecas a buscar la información, consultaron/consultaban libros, hicieron/hacían fotocopias… Todo les costó/costaba más trabajo. Ahora se fotografían/fotografiaban las páginas que te interesan, e incluso las explicaciones del profesor en la pizarra. Antes tenías/tuviste que copiar o tomar apuntes.

Fútbol “überall”/”all over”

Aprovecho el artículo de El Mundo, del pasado 19.06, que con el título

Una selección de letras

saca a relucir el vocabulario futbolístico que en estas fechas encontraremos en todos los medios de comunicación y lo relaciona con el mundo de la literatura. En este amplio artículo  tendremos la oportunidad de aprender y repasar expresiones, adjetivos y formas verbales cotidianas como “ser el estandarte de…” o “dar abasto”:

19/06/2016 13:56

La Eurocopa, la Copa de América: el planeta futbolístico no da abasto. Partidos a todas horas, golazos como los de Payet, la supremacía de Messi con Argentina, la finura de Iniesta, Bale como estandarte de Gales, la veteranía de Buffon… La misma pasión que ha inspirado a una buena nómina de escritores: Albert Camus, Peter Handke, Roberto Fontanarrosa, Santiago Roncagliolo, Manuel Vázquez Montalbán, Eduardo Galeano, Rafael Alberti, Joaquín Sabina, Nick Hornby, Roberto Bolaño y Juan Villoro. De todos ellos hablamos aquí.

ALBERT CAMUS por Iñako Díaz-Guerra

Camus quiso ser guardameta pero se tuvo que conformar con el Nobel. Ninguna persona brillante ha nacido para ser feliz. Resulta curioso que un individualista feroz se enamorase del deporte que más exalta al grupo, pero el fútbol nunca se lo agradecerá lo suficiente. Camus le regaló muchas horas jugando en Argel, una carta de amor (Lo que le debo al fútbol) y la dignidad. Fue el primer gran intelectual que declaró su amor por un deporte estigmatizado: el opio de la masa aborregada, el entretenimiento de brutos, el folletín en pantalón corto… Tuvo que llegar Camus a explicar que “lo que sé con mayor certeza respecto a la moral y las obligaciones de los hombres se lo debo al fútbol”. Descubrió a las élites que aquel espectáculo primario escondía complejidad y belleza, que la cultura popular no es menos cultura. Camus, que afirmó que si volviera a nacer preferiría ser futbolista que escritor, nos recuerda que no hay nada de lo que avergonzarse en nuestra pasión, que el fútbol es un tráiler de la vida y merece palabras a su altura. Han pasado 60 años y cada vez se lee menos a Camus. Así está el fútbol.

Nombres:

Planeta futbolístico

Golazo

Supremacía

Finura

Estandarte

Nómina

Guardameta

Persona brillante

Individualista

Masa aborregada

Entretenimiento de brutos

Estigma

Folletín en pantalón corto

Espectáculo primario

Complejidad

Belleza

Verbos:

Dar abasto

Estar a todas horas

Inspirar a

Querer ser

Tener que

Conformarse con

Resultar curioso

Enamorarse de

Exaltar a

Agradecer lo suficiente

Declarar su amor

Ser opio de

Explicar que

Saber con mayor certeza

Respecto a

Deber a

Afirmar que

Volver a nacer

Preferir ser…/que…

Recordar que

Avergonzarse de/en

Merecer

Adjetivos:

Futbolístico

Brillante

Individualista

Feroz

Estigmatizado

Aborregado

Bruto

Corto

Mayor

Primario

Popular